Cosquillas

La penalista me pedía que la deje abierta
como una X -atada a las patas de la cama-
antes de tenerla una una hora reventándola a
cosquillas.

De las veces que me lo hizo a mi -que las
padezco bastante- salí del telo como si
hubiera boxeado un día entero.

Levitaba y le sonreía a cualquier persona
que se me cruzara en el camino.

www.douhproduccion.com